La literatura fue mi primer amor.

 Y al igual que a una mujer, yo la quise sin medida y sin condiciones desde que aprendí a leer y descubrí el mundo de los libros cuando tenía cinco o seis años de edad. No existe en mi memoria un día que no haya tenido un libro a la mano. No jugaba con los demás niños del barrio donde vivíamos porque sencillamente yo prefería leer. Mi hermano mayor, Fernando, fomentaba divertido mi pasión al comprarme los cuentos y libros usados que vendían en las calles de Tacuba por un peso o dos.

 

Soy humano y considero que nada humano me es ajeno.
Homo sum : humani nihil a me alienum puto.

Publius Terentius Afer (195/185–159 BC)
Terence the Niger (African writer in early Rome)

Alrededor de doscientos años antes de Jesucristo, el pensador romano Terencio el Negro configuró en terminos abstractos esa parte en común que compartimos todos los seres humanos.

En lo personal he sentido esa cita como una constante a lo largo de toda mi vida, pues nací en 1957 en México, de abuelos españoles y mexicanos. Mis raíces indígenas y europeas me han anclado y seducido por igual; he sido un enamorado de la cultura occidental pero me fascinan los logros técnicos de las civilizaciones precolombinas cuyos origines se extienden hasta China, y me ha influido la corriente humanista judío-cristiana al mismo tiempo que me han atraído los aspectos éticos de la armonía, integración y la no violencia de la filosofía oriental. Además he vivido por muchos años en forma paralela en Estados Unidos y en México (juntos, son mi gran país).

 

Gainesville, Florida, July of 2015.

 

Mr. Trump,

 

I am convinced that you believe your own rhetoric about restoring United States glory and putting those Mexicans in their place, as you said in your speeches. Thirty years ago I wrote about a politician that manipulated people by, as he said, telling them what they wanted to hear. In your case telling them what they want to hear can mean only one thing: you want to bring back the Old America. The one in which white racist men like you were free to rape and lynch Mexicans and blacks. That is the America that you long for in your declarations.

 

Well, in this 4th of July of 2015, I am going to tell you a little secret: you are too late.

 

INTRODUCCIÓN



 

Ante las repetidas crisis que hemos sufrido desde hace veinticinco años, resulta ya un lugar común decir que México necesita cambiar sus estructuras políticas, económicas y sociales. Lo que no está muy claro es con qué vamos a reemplazarlas, pues no tenemos un proyecto de nación para reemplazar al actual. Y lo que es peor, esto no es algo nuevo.

Al hacer un análisis de nuestra historia como país, es obvio que en México nunca hemos tenido un proyecto de nación bien definido; es por esto que siempre hemos vivido en crisis.

Ni durante la Guerra de Independencia, ni durante la Reforma, ni durante la Revolución de principios del siglo 20, los mexicanos pudimos elaborar un proyecto de nación coherente, viable y de gran alcance que sirviera para unificarnos en una meta en común.

La verdad es que los ciudadanos nunca nos hemos preocupado por diseñar el país que queremos. Hemos tenido una tremenda abundancia de caudillos, eso sí, y cada uno de ellos ha obedecido a su propio proyecto personal, basado en sus caprichos. Pero México y los mexicanos hemos carecido de un proyecto de país en el que estemos razonablemente de acuerdo la mayor parte de todos los ciudadanos, y que por lo mismo luchemos por respetarlo y que sea respetado.

 

I am human, and I consider nothing human alien to me.
Homo sum : humani nihil a me alienum puto

Publius Terentius Afer (195/185–159 BC)
Terence the Niger (African writer in early Rome)

Around two hundred years before Jesuschrist, the roman thinker Terence the Niger configured in abstract terms that part in common that all human beings share.

Personally, I have felt those words as a constant throughout my entire life. I was born from Spanish and Mexican grandparents in Mexico. My Indian and European roots have anchored and seduced me equally: I am in love with the western civilization but I am fascinated about the achievements of the pre-Colombian civilizations which origins can be traced to China: I have been influenced by the Judeo-christian humanist current at the same time that I have been attracted by the ethical aspects of the oriental philosophy of integration, harmony and non-violence. Moreover I have lived for many years in a parallel fashion both in United States and in Mexico: (together, they are my big country.)